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Las pruebas tienen lugar siguiendo un rito en el que los
elementos cambian considerablemente de una logia a otra pero que
tienen por denominador común, el paso por el gabinete de
reflexión, donde el impetrante redacta su testamento filosófico, una deambulación durante tres viajes que representan las tres edades de la
vida (niñez, adolescencia, madurez,) y seguidos por las pruebas que
son el encuentro con el agua, el aire y el fuego :
El primer elemento, la tierra, ha sido simbolizado por la estancia
en el gabinete de reflexión.
Un recuerdo de los orígenes legendarios de la masonería. |